Las últimas dos semanas, he tenido el reto de afrontar un tema de salud con el que no contaba, para el cual no planeaba y el que me pondría en una línea delgada para afrontar el miedo de escuchar posibilidades de lo que sucedía internamente en mi cuerpo.
Como la mayoría de ustedes saben, hago parte de una compañía que ha sido reconocida mundialmente por su sostenibilidad, por ser una empresa familiarmente responsable y uno de los mejores lugares para trabajar en nuestro país; Nutresa.
Estos dos temas se unieron sin planearlo, por coincidencias de la vida llega un reto de salud al tiempo en el que disfruto profesionalmente esta compañía.
En esos días de esclarecer un diagnóstico, la fiebre y el malestar me impedían cumplir con mis funciones diarias, era difícil concentrarme, responder un correo, pensar. Sólo había energía para un pensamiento “¿qué es lo que tengo?”.
No entraré en detalles del proceso diagnóstico, simplemente aceptar el miedo que tuve sobre las posibilidades, que alcanzó a evolucionar a humildad y recursividad para llenarme de optimismo; y la felicidad infinita al recibir la noticia de que era una infección.
Este reto, conecta con uno similar que tuve hace tres meses, que duró cerca de dos semanas. Tiempo en el cual estuve igualmente por fuera del trabajo.
Las empresas tienen su inercia, continúan sin nosotros – al igual que la vida – , pero hay algo que las diferencia: las personas, que en este caso representaron para mí un apoyo incondicional, una fuente de energía y optimismo. Tuvieron un desinterés de si me iba a reincorporar hoy o en un mes, era para ellos la prioridad mi salud.
Durante una conversación que tuve con alguien del equipo, entre risas y argumentando que mi inspiración era efecto de la fiebre, llegamos a un tema que trascendió y me pareció relevante escribirlo: El Propósito Superior por el que trabajamos para que una compañía como esta, con un gran número de empleados, terceros y comunidades a los que impacta, salga adelante y pueda brindar bienestar cuando alguien lo necesite. Este Propósito Superior lo sentí como beneficiario en este tiempo, el apoyo de equipo, la tranquilidad de recuperarme y las condiciones que facilitaron un tratamiento de primer nivel gracias a las herramientas que me ha brindado esta compañía. Y como lo conversamos “Este es el tipo de Propósito Superior por el que trabajamos. Para que cuando una persona, independiente del cargo, nos necesite, allí estaremos para brindarle apoyo, que su salud y desarrollo sean prioritarios a cualquier fin productivo”.
Acá me identifico con el decir: el propósito empresarial y su sostenibilidad descansan en el cuidado de los actores y comunidades que rodean su actividad.
Gracias Colcafé, Gracias Nutresa.